Jorge Arturo Rodríguez/

TIERRA DE BABEL

En ciertos momentos de mi vida -ya un poco avanzada pero con el corazón contento-, me quedo con poca memoria y la poca que me queda es débil, asunto que nada tiene que ver aquí, pero quizás sólo lo diga porque pienso que a la mayoría de los mexicanos les pasa lo mismo con la historia de México: es poca la memoria y la poca que poseen es débil, a menudo demasiado débil, o la verdad es que no les interesa, les vale un cacahuate, mejor acordarse del aniversario de cualquier otra chingadera, pero el de nuestros héroes o de la dichosa Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos que este año cumple cien añitos, pos sencillamente que hagan como lo vienen haciendo, manoseándola y que nuestro país siga igual o pior.

El filósofo Anacarsis expresó que muchas veces las leyes son como las telarañas: los insectos pequeños quedan prendidos en ellas; los grandes la rompen. Benjamin Disraeli anotó que cuando los hombres son puros, las leyes son inútiles; cuando son corruptos, las leyes se rompen.

Vaya, Étienne Bonnot de Condillac dijo que en tiempos de corrupción es cuando más leyes se dan. Pío Baroja mencionó que la ley es inexorable, como los perros: no ladra más que al que va mal vestido.

En todo caso, estoy con lo que dijo Platón, el legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de ciudadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos. Así sea.

En el 2013 los Poderes de la Unión crearon el Comité para la Conmemoración del Centenario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para coordinar las actividades conmemorativas, homenajes, expresiones y demás acciones que se llevarían a cabo para dicha celebración. Bien.

La LXIV Legislatura estatal no se quedó atrás y ya empezó a sumarse a este acuerdo, desde la leyenda que ya llevan impresos los documentos que emanan del Congreso, hasta una sesión solemne que realizarán, entre otras actividades. Ta güeno.

Mientras, en sesión plenaria del pasado martes 31 de enero aprobaron reformas a la Constitución Política Local, como la modificación al artículo 8 para establecer que el Estado garantizará “a todas las personas el derecho de acceso a los servicios de agua potable, en cantidad suficiente y en condiciones de seguridad y calidad para satisfacer necesidades personales y domésticas”. Cúmplase la Ley. Eso esperamos.

En este sentido, los diputados locales declararon celebrar anualmente el “Mes de marzo para la preservación y cuidado del agua en Veracruz”. Acertado. Como lo dije en otra entrega, viene una guerra por el agua, y es preciso prevenir, estar atento y cuidar el vital líquido. Todos estamos involucrados, porque nos estamos acabando el mundo por inconscientes y puercos que somos, desde la casa hasta las grandes industrias. ¡Ya ciérrenle!

De cinismo y anexas

Diego Valdés, en su artículo “Año de la Constitución”, nos dice: “A la Constitución todavía se le puede inyectar nueva vida reordenándola, para darle coherencia y brevedad, para enseguida reformarla con la misma técnica que se adopte para su reordenación. Lo inadecuado es seguir apilando principios, instituciones y reglas inconexas y continuar posponiendo el debate sobre la democracia institucional y la equidad social”. Luego añade: “Este no es un año sólo de efemérides. El centenario de una Constitución vigente no implica rememorar hechos pretéritos sino reformular objetivos futuros”. (Reforma, 03-01-17).
El que tenga oídos, oiga. Ahí se ven.

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