Números Rojos

Brenda Caballero

Murmuramos entre mujeres y se nos hace increíble su edad. No seré indiscreta, pero Patricia Espinosa Torres se ve muy bien. ¡Quisiera verme así a su edad! Expresa una de las chicas del Instituto Veracruzano de las Mujeres. Definitivamente coincido con ella.

Me acerco a la primera presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres y le pregunto ¿cómo surge su interés por la equidad de género? Pues recordemos que lleva más de 25 años en activismo a favor de las mujeres. Afirma que se interesa en el tema de la equidad de género desde su casa paterna. Siempre vio dos hombres y dos mujeres iguales.

“Nunca en mi vida mis papás nos dijeron ‘sírvele a tu hermano’, nos trataban igual; si había ayuda doméstica nadie hacía nada, pero si no, mis hermanos trapeaban y barrían igual que nosotras”.

Recuerda cuando niña que su madre daba asistencia social en la Iglesia y le acompañaba a repartir arroz y frijol en las comunidades; luego iba a alfabetizar en la cárcel de mujeres “y eso se grabó en mi ser”. Tiempo después decide estudiar literatura y estudia la escrita por mujeres.

Recuerda que en su familia tomaban decisiones entre los cuatro, mientras en el entorno observa que empiezas a hablar y no te escuchan, o dices algo y se burlan o cuentan el chiste misógino, no te respetan como mujer, “ese no es el tema normal y empiezo a interesarme por el tema de la mujer”.

Se incorpora a la Asociación Mexicana para la Superación Integral de la Familia. Allí trabajaba con mujeres de zonas marginadas, pero no como la señora que te viene a ayudar, sino en un nivel de igualdad. “Yo soy una animadora que viene ayudarte a encontrar tus capacidades para que te puedas desarrollar en tu medio ambiente”.

Patricia reconoce que muchas cosas de las que hacía en la Asociación era estudiar la doctrina social de la Iglesia, que era parte de las bases de Acción Nacional y empieza en el Partido. Entonces Felipe Calderón la invita a la promoción política de la mujer, “pues ve que yo tengo el trabajo con las mujeres” y llegó a hacer la revolución en el PAN con el tema de mujeres.

“Había que romper esa visión de que las mujeres panistas eramos retrógradas y mochas y empiezo a trabajar con grupos feministas, de izquierda y del PRI y de los movimientos lésbico-gay y los grupos de ultraderecha con los que logramos un acuerdo que fue la Asamblea General de Mujeres”.

Todo eso hizo que el PAN fuera mirado de otra manera, se empezó a trabajar en temas críticos, y sin tener la cuota, se logró que hubiera tres mujeres en los primeros lugares de los Consejos de los Comités. Cuando fue diputada realizó muchos trabajos desde la Comisión de Equidad y Género. Sus iniciativas eran en favor de las mujeres trabajadoras, precisamente en donde no se había avanzado. Su experiencia en Inmujeres y después como Subsecretaria del Trabajo le ha ayudado actualmente a trabajar con mujeres y economía.

Asegura que se lograron avances en la política con la paridad, pero no se ha logrado todo lo que se quiere. “En el mundo económico hay mucho que hacer todavía. Recordemos que la crisis económica hizo que las mujeres saliéramos a la calle, nos expulsaron del hogar para completar el ingreso”.
En el ámbito económico aún hay un gran pendiente, pues las mujeres siguen recibiendo menores salarios, porque en un trabajo de igual valor se les paga menos, además de que no hay mujeres en altos mandos directivos.

Actualmente está trabajando con mujeres en ámbitos ejecutivos y empresariales para que se logre la autonomía económica de ellas, pues el tema económico va ligado al tema de violencia y al social, ya que en el momento en que las mujeres tengan poder económico ya no van a tener problemas en educación, salud y violencia.
Recuerda que en Comité Ejecutivo Nacional antes decían que era monotemática “¡ay, va a hablar de mujeres!… Con tal de defender a las mujeres no me importó el costo que tenía que pagar”.

Hasta decían “pon una mujer para que Patricia no repele”. Veinte años después las mujeres ya no están de adorno, intervienen, tienen presencia, historia, se tiene que romper esa estructura patriarcal, masculina, con base en la educación, de tomar conciencia, de ir transformando. “Ya paso la lucha de los sexos”.

Sobre el feminicidio dijo que tiene como 8 años que se maneja la figura, “es una variante de la violencia contra las mujeres; primero se empezó a hablar de violencia intrafamiliar, después fue violencia de género, contra las mujeres específicamente y a partir de las muertas de Juárez, sale la figura de feminicidio o violencia por ser mujer ¿Por qué las mataban? Porque eran vulnerables, débiles, porque eran un objeto sexual para desecharse, ése es el concepto”.
Actualmente el feminicidio no se ha acrecentado, sino que se está conociendo; estamos en una sociedad digital donde todo está sucediendo en tiempo real; nos muestra figuras violentas y fuertes están cambiando los valores y los conceptos, “por lo que si no tienes a alguien que te está ayudando y orientando se va convirtiendo en frustraciones”.

El feminicidio tiene mucho de frustración, de enojo de parte de los hombres; cuando están viendo el mundo del que eran dueños ahora tienen que compartirlo. Por ejemplo, un hombre de los que afirman aquí “solo mis chicharrones truenan”, no consigue el trabajo o su pareja gana más, o el lugar se lo dieron a una mujer, ocasiona odio, frustración, enojo a una parte de la sociedad que todavía no acepta estos cambios culturales y estructurales. “Pero no solo es culpa de los hombres, es culpa de hombres y mujeres, tenemos que hacer estos pasos más suaves”.

La alerta de género es una oportunidad para el gobierno de Veracruz para prevenir. Hay un malentendido, “pues muchos gobernadores piensan que si se instala la alerta de género en su estado quiere decir que ya es grave. Hay que entender que ésta es un mecanismo para prevenir. Se instala porque ha habido evidencias de que hay feminicidios”.
Así pasó en el Estado de México cuando Peña Nieto era gobernador, “se resistieron a aceptarlo porque pensaron que era para acosarlos, al contrario”.
Al finalizar Patricia compartió su secreto. Lo resumió en las “tres S”: Hay que estar Saludable, Sonrientes y Solventes; cuidar la salud, la autoestima, pensar en el futuro y ser responsable con lo que te está dando la vida.

Veracruz se une al paro contra la violencia
En solidaridad y como protesta a la violencia social, legal, económica, política, moral y verbal que experimentan las mujeres actualmente, diputadas, diputados y personal de la LXIV Legislatura del Estado participarán en un paro escalonado de labores. Será a las 11 horas en la explanada del H. Congreso del Estado y se hará un pronunciamiento público contra los actos de discriminación y violencia que se vive en la entidad, en el país y en el mundo.
La diputada Cinthya Lobato Calderón organiza una serie de actividades como la mesa redonda: “Por qué y para qué es importante la participación masculina en el avance y promoción de los derechos de las mujeres”.
Habrá foros de Fortalecimiento Municipal con Igualdad de Género y un encuentro con directoras de los Institutos Municipales de las Mujeres.
Se tendrá también la conferencia: “Mujeres y Medios de Comunicación” con la participación de periodistas veracruzanas.

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