Redacción

SemMéxico/AmecoPress. Madrid. 16 de febrero de 2017.- Agentes de Policía Nacional, en colaboración con la Dirección General de la Seguridad Nacional de Marruecos han desarticulado una de las más importantes organizaciones de origen nigeriano dedicada al tráfico y trata de personas con fines de explotación sexual.

La operación se ha desarrollado en dos fases diferentes, una de ellas en suelo español que se saldó con la detención de siete personas miembros de una organización nigeriana especializada en la explotación sexual de mujeres también de origen nigeriano. La información obtenida de esta investigación llevó a los agentes hasta otros tres ciudadanos, también de Nigeria, que desde Marruecos eran los que abastecían de mujeres a la anterior.

Tras ser ejecutadas dichas detenciones por agentes de la Dirección General de la Seguridad Nacional de Marruecos, se da por completamente desarticulada la organización que controlaba la práctica totalidad de pateras que cruzaban el Estrecho de Gibraltar desde 2008.

Primera fase de la operación: detenidas siete personas en España dedicadas a la explotación sexual de las víctimas
La investigación comenzó en agosto de 2015, cuando la Policía localizó a una víctima de trata con fines de explotación sexual de origen nigeriano. Una mujer nigeriana de tan solo 16 años de edad, alojada en un centro de menores de Ceuta. Inmediatamente, agentes especializados en este tipo delictivo comenzaron una intensa investigación que los llevó hasta una organización criminal de origen nigeriano especializada en la explotación sexual de mujeres de su misma nacionalidad, fuertemente asentada en la localidad alicantina de Torrevieja.

Comenzaba así la primera fase operativa de esta investigación que tuvo lugar en abril del año pasado y se saldó con la detención de siete personas de origen nigeriano, cuatro de los cuales se encuentran actualmente ingresados en prisión provisional sin fianza. Los detenidos estaban integrados en dos grupos, liderados por dos mujeres de las que la Policía tiene constancia de que habrían traficado al menos con 39 mujeres a las que después habrían explotado sexualmente.

Las tratantes sometían a las víctimas que se mostraban díscolas con las órdenes que recibían de los miembros de la organización a durísimas condiciones de supervivencia, alimentándolas exclusivamente a base de pan y llegando, incluso, a exigirlas los tickets de compra del supermercado para asegurarse así de que no compraban ningún otro alimento.

Condiciones de absoluta esclavitud: “no había otra opción”
En cuanto al trabajo, las mujeres eran obligadas a prostituirse todos los días de la semana. Durante más de doce horas al día, desde última hora de la tarde hasta primera hora del día siguiente, teniendo absolutamente prohibido regresar al domicilio en el que vivían antes del amanecer y debiendo traer a su vuelta la cantidad de dinero estipulada por los tratantes.

Si regresaban antes o no entregaban el dinero convenido, eran duramente castigadas. Esto, unido a la gran competencia que tenían, pues el número de mujeres de origen nigeriano obligadas a ejercer la prostitución en Torrevieja era muy elevado, hacía que se vieran obligadas a ofrecer servicios sexuales a precios muy bajos, incluso por 5 euros.

Ni siquiera cuando regresaban al domicilio después de toda la noche trabajando se las permitía descansar, pues los tratantes se encargaban de buscar otros empleos a alguna de ellas cuidando ancianos en sus domicilios y teniendo que cocinar posteriormente para ellos. El grado de control ejercido por los tratantes sobre las víctimas y la situación de miedo en la que vivían quedaron reflejados en sus declaraciones posteriores, en las que llegaron a asegurar a los agentes que “no había otra opción”.

Además, las víctimas vivían hacinadas y en pésimas condiciones de higiene y habitabilidad. Estaban siendo obligadas a compartir la misma habitación y estando sometidas a un rígido sistema de multas que las imponían por cualquier causa y que incrementaba la deuda contraída con la organización hasta convertirla en impagable.
Segunda fase: detenidos los traficantes que abastecían, entre otras, a la anterior organización

La red participaba en la captación de mujeres y en la realización de rituales de vudú sobre las mismas antes de salir de Nigeria durante su desplazamiento por tierra desde allí hasta el norte de Marruecos.

Los tres dirigentes eran de origen nigeriano. Uno de ellos operaba a caballo entre las ciudades de Rabat y Tánger y ha sido catalogado por las autoridades policiales tanto marroquíes como españolas como un histórico traficante de personas y el máximo responsable de gran parte de las operaciones de cruce ilegal del Estrecho de Gibraltar con inmigrantes a bordo de pateras desde, al menos, el año 2008.

Compartir

No hay comentarios

Dejar respuesta