La captura del ex gobernador interino de Veracruz, Flavino Ríos, ha generado reacciones de todo tipo, incluso ha propiciado coincidencias extrañas.

Por primera vez en mucho tiempo, los dirigentes de PRI y Morena, Enrique Ochoa y Andrés López, coincidieron en algo: señalaron que se trata de un show y de una venganza política, no de un acto de procuración de justicia.

El gobernador Miguel Ángel Yunes se defendió como pudo y sostuvo que Ríos era el conducto del ex gobernador Duarte para entregar dinero al partido del tabasqueño.

Se lee en la columna Pepe Grillo de la Crónica de Hoy.

Compartir

No hay comentarios

Dejar respuesta