Seattle, 15 Marzo 2017.- Daniel Ramírez Medina, el “dreamer” arrestado en Seattle en febrero pasado, continuará retenido, pero un juez federal ordenó apresurar su proceso para determinar la condición legal del joven de origen mexicano, reportaron sus abogados.

Ramírez Medina, quien nació en La Paz, en el norteño estado mexicano de Baja California, y traído a Estados Unidos por sus padres a los siete años de edad, sigue detenido en una cárcel de Tacoma, Washington, tras ser arrestado el 10 de febrero pasado junto a su padre que tenía órdenes de deportación pendientes.

El juez federal James P. Donohue no recomendó la liberación de Ramírez Medina, pero tampoco aceptó la solicitud del gobierno federal que estableció que este tribunal no tenía autoridad para decidir si las autoridades migratorias violaron los derechos del joven.

Esa decisión abre la puerta a que las cortes vigilen el trato a estos jóvenes por autoridades migratorias en el futuro, señalaron los abogados del joven.

Ramírez Medina es uno de varios jóvenes arrestados por la administración del presidente estadunidense Donald Trump, y que tienen la protección del Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA), que beneficia a miles de personas, gracias a una orden ejecutiva del expresidente Barack Obama.

El joven “dreamer”, de 24 años y quien ya es padre de un niño de tres años, declaró al peridódico The Washington Post que cuando recibió el programa DACA se sintió especial.

“Se suponía que era uno de los privilegiados, pero nunca espere que pudiera llegar a ser encarcelado”, lamentó.

“El gobierno de Estados Unidos argumentó ante el juez que esta demanda debía ser anulada, porque los jueces no podía revisar o contrarrestar un arresto hecho por las autoridades migratorias”, explicó Mark Rosenbaum, de Public Counse.

Rosenbaum es uno de los abogados que emprendió el litigio para liberar a Ramírez Medina y proteger “la promesa de DACA” para todos los beneficiarios.

Al arrestar a Ramírez Medina, el pasado 10 de febrero durante una redada en el domicilio de su papá a quien buscaban por tener varias órdenes de deportación pendientes, las autoridades alegaron que el joven “confesó” pertenecer a una pandilla y que eso teóricamente era suficiente para quitarle su DACA y deportarlo.

Pero en el proceso, el gobierno no ha presentado ninguna prueba de tal confesión ni de que el joven realmente sea un pandillero, dijo su abogado luego que agentes pensaron que el tatuaje “La Paz BC” era por una pandilla y no por su lugar de origen.

Ramírez Medina se siente “afortunado” porque tiene un “equipo legal increíble” y apoyo de su familia y de miles de personas en todo el país, mientras espera saber si un juez decidirá si puede ser puesto en libertad y si su caso puede ser atendido en la corte federal en lugar de la corte de inmigración.

“Todavía estoy con la esperanza de que tendré un futuro en este país”, expresó Ramírez Medina.

Aseguró que no se trata de él, sino de todos los “soñadores” en Estados Unidos. “Si puedo ser arrestado y detenido sin ninguna evidencia, ¿qué pasará con los demás dreamers?”, cuestionó.

Información de notimex

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