Muy extraño y raro silencio mantienen en Petróleos Mexicanos y la Comisión Reguladora de Energía, la famosa CRE, sobre una subasta ofrecida a empresas privadas que buscan entrar al mercado energético mexicano, y entre las que ahora hay desconfianza y preocupación.

¿De qué le hablamos? Nos explican que Pemex realizó una subasta para ofrecer a compañías privadas sus servicios de ductos en Baja California y Sonora, como parte de la temporada abierta para generar rentabilidad y presumir los beneficios de la reforma energética.

Pero ni la empresa productiva, bajo la conducción de José Antonio González Anaya, ni la CRE, de Guillermo García Alcocer, han dado a conocer a los ganadores y los participantes, entre ellos Shell, Tesoro, British Petroleum y Chevron, andan nerviosos.

Nos dicen que el silencio parte de un error: abrieron la subasta con una tarifa muy baja, 10 veces por debajo de los costos y dar a conocer a un ganador representaría para Pemex regalar sus servicios a las transnacionales. ¿Reconocerán la regada y detendrán el proceso?

Se lee en Bajo Reserva de El Universal.

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