Astrolabio Político

Por: Luis Ramírez Baqueiro

“La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena.” – Refrán español.

Vaya con nuestros legisladores locales, no cabe la menor duda de que son malos para eso de hacer como que trabajan, pero más bueno en eso de comoe cobran, tras la convocatoria a sesión Extraordinaria del Congreso del Estado, la actitud asumida por los diputados esperanzaba la posibilidad de encontrar una pronta solución a la crisis financiera de la entidad.

Citados a las 11 de la mañana, los legisladores comenzaron a salir de sus oficinas a eso de las 13 horas, para entonces llegado el momento iniciar la discusión y análisis del dictamen elaborado por la Comisión de Hacienda del Estado, pero dentro de los planes de los legisladores no se tenía contemplado el siquiera votar la minuta, por el contrario, hubo llegado el momento la necesidad de ser retirado del orden del día propuesto por no contar con el consenso de las demás fuerzas políticas.

El tema no es menor, por el contrario, los representantes populares se están jugando la viabilidad del actual gobierno, pues el campo minado dejado por el hoy prófugo Javier Duarte, es la evidencia de que su actuar en fue en todo momento el actuar con todo el dolo del mundo.

Pero otro factor vital al que los actores políticos han rehuido, es ni más ni menos el no cargar con el costo político que presentaría el reestructurar la deuda, toda vez que muchos de los legisladores se vieron favorecidos con miles de votos, que llegado el momento no podrán volver a demandar, pues su nivel de credibilidad estará por los suelos.

¿Pero que implica tener que reestructurar los pasivos del Gobierno Estatal, a mediano y largo plazo?

Según apuntan los integrantes de la Comisión de Hacienda del Estado, la maniobra financiera le traerá un ahorro sustancial de cerca de mil 800 millones de pesos anuales, ampliando evidentemente el tiempo de liquidación pasándolo en el peor de los casos a 30 años, comprometiendo para ello evidentemente, casi el 80% de las participaciones federales, lo que permitirá a los cerca de 21 acreedores financieros un respiro, con el que podrían ejecutarse algunas acciones.

Si la información señalada por el propio presidente de la Junta de Coordinación Política, Sergio Hernández y Hernández resulta cierta, la actitud zacatona de quienes nos representan habrá de costarnos 636 millones de pesos.

De los cuales “el 75 por ciento son puros intereses; a Veracruz le urge este tema y obviamente convocamos a todas las fuerzas a analizar ahora sí, ya que tienen el tiempo y ya no tendrán pretexto en la próxima sesión de no analizar y de poder aprobar esto que no es un capricho” afirmó el mismo Hernández y Hernández.

Verdaderamente el tema no es una pretensión, el mismo titular del Ejecutivo, Miguel Ángel Yunes Linares, ha referido a este reportero que de no hacer las acciones necesarias para reestructurar, le costará al estado millones de pesos, pues la parálisis financiera que se avecina será de proporciones catastróficas, el tema, es de tal gravedad que llegado el mes de abril, el gobierno estatal estará imposibilitado en hacer frente a ninguna función por la falta de liquidez.

Y la pregunta nuevamente es ¿Por qué los partidos políticos no asumen tal cual es el costo político de esta reestructuración?, ¿Por qué dejar a su suerte al gobierno estatal que pretende marcar un cambio de rumbo?

La complicidad y encubrimiento permitido al hoy prófugo nuevamente queda de manifiesto desde el Congreso del Estado, pues fracciones parlamentarias como el PRI, Morena e incluso el grupúsculo denominado “Juntos por Veracruz” lo único que pretenden es ver que raja política obtendrán sabedores de que tarde o temprano deberán aprobar dicho mecanismo, al no haber otra salida a la crisis que empantana a Veracruz.

O cargaran con el peso de dejar a ¡Veracruz al borde del colapso!

Al tiempo.

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Twitter: @LuisBaqueiro_mx

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