Carlos Puig/

Duda razonable/

En el estado de Veracruz, en febrero, hubo 137 homicidios relacionados con el crimen organizado según el conteo de Lantia consultores. Solo estuvo por encima Guanajuato. Veracruz estuvo por encima de Guerrero, lo cual ya es decir mucho.

Esos son casi cinco por día.

Sobre ese asunto, el gobernador Yunes no ha dado más solución que la de otros gobernadores en apuros: que venga a salvarnos la Federación.

El domingo, la fiscalía detuvo a Flavino Ríos, que fue gobernador interino del estado, por dos delitos que tienen que ver con la confesión del propio Ríos a Adela Micha, hace meses, respecto a que pidió en el aeropuerto se le brindaran atenciones de gobernador con licencia a Javier Duarte. Como todos sabemos, desde entonces, nadie sabe dónde anda el ex gobernador prófugo.

Hace unas semanas, Yunes hizo todo un show alrededor de una libreta presuntamente propiedad de la esposa del gobernador. Nada en esa libreta, por supuesto, aportó nada ni a saber más de los delitos de Duarte ni a encontrarlo, pero el gobernador se engolosinó. Le encanta el show.

Algo así había hecho Yunes con aquello de que niños enfermos de cáncer habían recibido quimioterapias que no lo eran, que eran agua. Hasta el momento ninguna autoridad de salud del país ha podido confirmar que ese horror haya sucedido. Yunes prefiere evitar el tema.

Luego, lleva semanas en un duelo verbal con Andrés Manuel López Obrador. Tampoco Yunes ha demostrado sus dichos y la invitación al debate, que sabe que el líder de Morena rechazará, es una buena manera de seguir teniendo reflectores.

Sería yo muy ingenuo si metiera la mano al fuego por Flavino Ríos, que acompañó a Duarte durante todo su sexenio.

Pero si la única acusación es la del helicóptero, es, primero, tardía, y, segundo, pues no muy sustanciosa para un personaje de ese tamaño.

Ya a estas alturas lo que preocupa es la acumulación de show contra acciones concretas.

Es cierto, es una gubernatura extraña, solo de dos años. Pero algo se podría hacer.

Por lo pronto, Yunes sigue en campaña, esta vez para que sus familiares lleguen a puestos públicos.

Mientras, hubo 137 homicidios relacionados con el crimen organizado en febrero. Casi cinco por día.

Twitter: @puigcarlos

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